martes, 12 de mayo de 2015

Lamento Laurear



Lamento Laurear


Esta angustia me abruma                
Ya no puedo desandar
Que sosiego inquietante
Que desdicha…
Que desdicha.
Si tan solo la alcanzara
Si supiera en donde está
Si mis ojos la miraran…

…Espléndida y agradable, cual dulce Orixá; inalcanzable azul que me agotas al seguirte… ¡Vetusto Pegaso!... Apenas te elevas… Simplemente me acerco cuando la hermosa Cibeles confabula con Artemisa, y me obligan a caer en brazos de Morfeo, entonces te veo, y sigiloso avanzo, para atraparte en mis redes pero tú, astuta y sagaz, volteas a mirarme por encima del hombro y sonríes, haciendo mi empeño utópico… Luego, el Alba besa mi rostro que tembloroso y sudoroso recibe la nueva buena de un bello día, que se apresta a seguirme en mi angustiado trajinar…
      
…Alegres paisajes son espejismos de verdades, cascada exuberante que me induce a pensarte, grande, fuerte, imponente, misteriosa, hermosa y terrorífica, quien te tiene, te ama y te teme; eres, centro y polo, alfa y omega, sin ti, se alcanzan los abismos, pero contigo, el día es interminable… No podría mortal alguno no buscarte… Y solo te encuentran los que trascienden el umbral… Sosegado, imploro al cielo para que sacie mi sed, para bañarme en tus aguas, para sumergirme en el pozo de la dicha… Y, al tenerte entre mis brazos y poderte mirar, disfrutar todo ese instante sin codicias ni desventuras.

Que tormento me sublima
Imposible no pensar
Largas noches sudorosas
Quimeras sin despertar
Canto melancólico
Que agota mi subsistir
Que desdicha…
Que desdicha.


Rómulo Pérez
12/05/2015

                    



domingo, 28 de diciembre de 2014

SOLO QUIERO QUE SEPAS QUE TE ESCRIBO...





SOLO QUIERO QUE SEPAS QUE TE ESCRIBO...



Quiero escribirte con el sentimiento del bardo, que sumergido en el encanto de la natura, robó el pincel con el que Morfeo pintó el arcoíris. 

Quiero cargar mi pluma con la primorosa tinta que me ofrece el Océano para que las letras que dedique para ti nunca puedan ser borradas. 

Quiero usar como pliegos los indispensables pétalos de las flores, para que tú al leer aspires el apacible aroma que ofrece la vida.

Quiero cobijarme con el manto de la noche, y solo permitirle entrar a mi oscura carpa a la deslumbrante Sirius, entonces, en su presencia, escribir para ti.

Quiero sentarme en divina alfombra de verdosas hierbas para hacerla volar y al encontrarme entre las nubes enviarte con la Cigüeña mi sutil carta. 

Quiero…

Quiero…

Quiero…

Pero… Oh mujer ¿Tu querrás leer mis letras con sentimiento…?. 

Te pienso sentada frente a tu escritorio leyendo a grandes poetas.

Absorbiendo luces para escribir cada día más hermoso.

Mientras yo sucumbo al desespero de saberme leído por ti.

Solo espero tu repuesta. 

Solo quiero que sepas que te escribo... 


Rómulo E. Pérez F.
24/12/2014