sábado, 22 de septiembre de 2012

“Cartas a quien pretende enseñar”



“Lo cuentan las voces de los que se resisten”

“Cartas a quien pretende enseñar”
Segunda carta

No permita que el miedo a la dificultad lo paralice.
Paulo Freire

Creo que el mejor punto de partida para este tema es considerar la cuestión de la dificultad, la cuestión de lo difícil, y el miedo que provoca. Se dice que alguna cosa es difícil cuando el hecho de enfrentarla u ocuparse de ella se convierte en algo penoso, es decir, cuando presenta algún obstáculo. 

“Miedo”, según la definición del Diccionario Aurelico, es un “sentimiento de inquietud frente a la idea de un peligro real o imaginario”. Miedo de no poder franquear las dificultades para finalmente entender un texto. Siempre existe una relación entre el miedo y la dificultad, entre el miedo y lo difícil. Pero en esta relación evidentemente se encuentra también la figura del sujeto que tiene miedo de lo difícil o de la dificultad. El sujeto que le teme a la tempestad, que le teme a la soledad o teme no conseguir franquear las dificultades para entender finalmente el texto, o producir la inteligencia del texto.

En esta relación entre el sujeto que teme y la situación u objeto del miedo existe además otro elemento constitutivo que es el sentimiento de inseguridad del sujeto temeroso. Inseguridad para enfrentar el obstáculo. Falta de fuerza física, falta de equilibrio emocional, falta de competencia física, ya sea real o imaginaria del sujeto.

La cuestión que aquí se plantea no es negar el miedo, aun cuando el peligro que lo genera sea ficticio. El miedo en sí, sin embargo es concreto. La cuestión que se presenta es la de no permitir que el miedo nos paralice o nos persuada fácilmente de desistir de enfrentar la situación desafiante sin lucha y sin esfuerzo.

Frente al miedo, sea lo que fuera, es preciso que primeramente nos aseguremos con objetividad de la existencia de las razones que nos lo provocan. En una segunda instancia, que si éstas existen realmente, las comparemos con las posibilidades de que disponemos para enfrentarlas con probabilidades de éxito. Y por último, que podemos hacer para, si éste es el caso, aplazando el enfrentamiento del obstáculo, volvernos más capaces de hacerlo mañana.

Con estas reflexiones quiero subrayar que lo difícil o la dificultad está siempre relacionada con la capacidad de respuesta del sujeto que, frente a lo difícil y a la evaluación de sí mismo en cuanto a la capacidad de respuesta, tendrá más o menos miedo o ningún miedo infundado o, reconociendo que el desafío sobrepasa los límites del miedo, se hunda en el pánico. El pánico es el estado de espíritu que paraliza al sujeto frente a un desafío que reconoce sin ninguna dificultad como absolutamente superior a cualquier intento de respuesta: Tengo miedo de la soledad y me siento en pánico en una ciudad asolada por la violencia de un terremoto.

Aquí me gustaría ocuparme solamente de las reflexiones en torno al miedo de no comprender un texto cuya inteligencia precisamos en el proceso de conocimiento en el que estamos insertos en nuestra capacitación. El miedo paralizante que nos vence aun antes de intentar, más enérgicamente, la comprensión del texto. Si tomo un texto cuya comprensión debo trabajar, necesito saber: a) Si mi capacidad de respuesta está a la altura del desafío, que es el texto que debe ser comprendido. b) Si mi capacidad de respuesta es menor o c) Si mi capacidad de respuesta es mayor.

Si mi capacidad de respuesta es menor, no puedo ni debo permitir que mi miedo de no entender me paralice y, considerando mi tarea como imposible de ser realizada, simplemente la abandone. Si mi capacidad de respuesta es menor que las dificultades de comprensión del texto debo tratar de superar por lo menos algunas de las limitaciones que me dificultan la tarea con la ayuda de alguien y no sólo con la ayuda del profesor o la profesora que me indicó la lectura. A veces la lectura de un texto exige alguna convivencia anterior con otro que nos prepara para un paso posterior.

Uno de los errores más terribles que podemos cometer mientras estudiamos, como alumnos o maestros, es retroceder frente al primer obstáculo con que no enfrentamos.

Es el de no asumir la responsabilidad que nos impone la tarea de estudiar, como se impone cualquier otra tarea a quien deba realizarla. Estudiar es un quehacer exigente en cuyo proceso se da una sucesión de dolor y placer, de sensación de victoria, de derrota, de dudas y alegría. Pero por lo mismo estudiar implica la formación de una disciplina rigurosa que forjamos en nosotros mismos, en nuestro cuerpo consciente.

Esta disciplina no puede sernos dada ni impuesta por nadie –sin que eso signifique desconocer la importancia del papel del educador en su creación. De cualquier manera, o somos sujetos de ella, o ella se vuelve una mera yuxtaposición a nuestro ser. O nos adherimos al estudio como un deleite y lo asumimos como una necesidad y un placer o el estudio es una pura carga, y como tal, la abandonamos en la primera esquina.

Cuanto más asumimos esta disciplina tanto más nos fortalecemos para superar algunas amenazas que la acechan y por lo tanto a la capacidad de estudiar eficazmente.

Una de esas amenazas, por ejemplo, es la concesión que nos hacemos a nosotros mismos de no consultar ningún instrumento auxiliar de trabajo como diccionarios, enciclopedias, etc. Deberíamos incorporar a nuestra disciplina intelectual el hábito de consultar estos instrumentos a tal punto que sin ellos nos resulte difícil estudiar.

Huir frente a la primera dificultad es permitir que el miedo de no llegar a un buen fin en el proceso de inteligencia del texto nos paralice. De ahí a acusar al autor o a la autora de incomprensible existe sólo un paso.

Otra amenaza al estudio serio, que se transforma en una de las formas más negativas de huir de la superación de las dificultades que enfrentamos y ya no del texto en sí mismo, es la de proclamar la ilusión de que estamos entendiendo, sin poner a prueba nuestra afirmación.

No tengo por qué avergonzarme por el hecho de no estar comprendiendo algo que estoy leyendo. Sin embargo, si el texto que no estoy comprendiendo forma parte de una relación bibliográfica que es vista como fundamental, hasta que yo perciba y concuerde o no con que es realmente fundamental, debo superar las dificultades y entender el texto.

No es exagerado repetir que el leer, como estudio, no es pasear libremente por las frases, las oraciones y las palabras sin ninguna preocupación por saber hacia dónde ellas nos pueden llevar.

Otra amenaza para el cumplimiento de la tarea difícil y placentera de estudiar que resulta de la falta de disciplina de la que ya he hablado es la tentación que nos acosa, mientras leemos, de dejar la página impresa y volar con la imaginación bien lejos. De pronto, estamos físicamente con el libro frente a nosotros y lo leemos apenas maquinalmente. Nuestro cuerpo está aquí pero nuestro gusto está en una playa tropical y distante. Así es realmente imposible estudiar.

Debemos estar prevenidos para el hecho de que raramente un texto se entrega fácilmente a la curiosidad del lector. Por otro lado, no es cualquier curiosidad la que penetra o se adentra en la intimidad del texto para desnudar sus verdades, sus misterios, sus inseguridades, sino la curiosidad epistemológica –la que al tomar distancia del objeto se “aproxima” a él con el ímpetu y el gusto de descubrirlo. Pero esa curiosidad fundamental aun no es suficiente. Es preciso que al servirnos de ella, que nos “aproxima” al texto para su examen, también nos demos o nos entreguemos a él. Para esto, es igualmente necesario que evitemos otros miedos que el cientificismo nos ha inoculado. Por ejemplo, el miedo de nuestros sentimientos, de nuestras emociones, de nuestros deseos, el miedo de que nos echen a perder nuestra cientificidad. Lo que yo sé, lo sé con todo mi cuerpo: con mi mente crítica, pero también con mis sentimientos, con mis intuiciones, con mis emociones. Lo que no puedo es detenerme satisfecho en el nivel de los sentimientos, de las emociones, de las intuiciones. Debo someter a los objetos de mis intuiciones a un tratamiento serio, riguroso, pero jamás debo despreciarlos.

Continúa…

Editorial Siglo XXI editores
Décima Edición en español, 2005, pag. 43
51

“Por una conciencia Socialista, dejémonos de guardar silencio”

lunes, 10 de septiembre de 2012

PLATÓN



“Lo cuentan las voces de los que se resisten” 

 PLATÓN
(Aristocles Podros del 427 al 347 a. C.)
Discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles

Fue anti-demócrata según sus obras literarias: La República, El Político, Las Leyes, entre otras; sin embargo rechazó las violentas acciones de sus parientes oligárquicos y se rehusó a participar en sus gobiernos. En su juventud incursionó en algunas artes como la pintura, la poesía, el drama, la tragedia y la gimnasia condición por la que adquiere el seudónimo de Platón “el de espalda ancha”; también comprendió, que la educación, es el único camino para llegar a conformar una sociedad justa. “Solo quien vive en el diálogo directo con lo inteligible, quien se eleva de lo mudable y sensible a lo inmutable y eterno, posee la mirada profunda que necesita el hombre de Estado para conducir la sociedad real hacia la sociedad ideal. La política debe plasmar en la ciudad terrena el arquetipo que contempla en el mundo ideal, y la educación es el cincel que permite modelar la sociedad ideal en este mundo limitado por el devenir, el cambio y la materia”.

La preocupación de Platón por el ser humano, lo llevó a pensar en que este debe alcanzar la felicidad y la virtud, necesariamente viviendo en sociedad, y para que la misma sea bien gobernada el Estado tiene que ser justo y feliz, con dirigentes virtuosos y sabios que su ética esté por encima de la política; creyendo que solo los filósofos pueden llegar a ser excelentes gobernantes y que a través de una buena educación llegarán a descubrir la verdad sobre lo justo, lo bueno, lo bello, etc. A estas verdades Platón les dará el nombre de Ideas, por lo que siempre pensó que la educación del futuro gobernante tendrá que conducirle a la visión de las Ideas.

Algunas ideas de Platón: 

El mundo de las ideas incide el mundo físico; piensa bien y harás lo correcto.

Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.

La libertad está en ser dueños de la propia vida.

La menor parte de lo que ignoramos, es mayor de todo cuanto sabemos.

Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.

La diferencia entre la sabiduría y la ignorancia es tener una opinión.

Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.

Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.

Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.

La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.

Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.

La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.

El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.

Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar.

No consideramos que la justicia se nos presente por naturaleza, porque sí, sino porque se puede enseñar y se aprende con la práctica.

El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de ciudadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.

La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.

Si bien buscas, encontrarás.

Los hombres viven celosos de la inmortalidad.

El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.

Lo que no sé, tampoco creo saberlo.

Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
Donde reina el amor, sobran las leyes.

El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.

Teme a la vejez, pues nunca viene sola.

Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.

Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.

Si puedo preservar mi buen nombre, seré suficientemente rico.

¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.

El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.

La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.

Aprendiendo a morir sea prende a vivir mejor.

No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.

El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.

Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.

En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.

La mejor tumba es la más sencilla.

La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.

Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia. 

Rómulo Pérez

    “Por una conciencia Socialista, dejémonos de guardar silencio”

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Mentiras Mediáticas Y Guerras de Intervención Imperialistas



“Lo cuentan las voces de los que se resisten”


Mentiras Mediáticas
 Y
Guerras de Intervención Imperialistas
 

  Introducción.

Todas las guerras van precedidas por una gran mentira mediática. Contra Venezuela en su momento, Bush impuso la estrategia de guerra mediática para someter a su gobierno a la vez que, exponerlo al escarnio público internacional. Actualmente, agentes de la antigua administración Bush en el gobierno del Presidente Obama, amenazan a Venezuela y demás países de la ALBA como amenazaron a Irak e Irán y después, recordemos, atacó. La guerra mediática es una constante que antecede a la invasión y en este momento de desespero y crisis económica capitalista global y falta de credibilidad política y de solidez de las instituciones mundiales, cualquier cosa puede ocurrir. 

            En los actuales momentos, el narco gobierno de Uribe Vélez, quien cuenta en su haber con el exterminador de indios (cuatro millones de desplazados), cumple fielmente su papel de marioneta del imperio, permitiendo que sea violentada la soberanía del país neogranadino a objeto de ser concentradas varias bases militares desde las cuales se pone en peligro la estabilidad de la Región y soberanía de los países que hacen frontera con la Patria de Santander. La excusa para militarizar la región sería que Chávez y sus pares integrantes de la ALBA pondrían en peligro la estabilidad e intereses geopolíticos y geoestratégicos de USA en su antiguo patio trasero. Al respecto, la prensa internacional que como sabemos está en manos de la oligarquía mundial, se hacen eco de esta campaña de propaganda made the USA (Guerra de IV Generación), para las próximas guerras ahora de Obama.  Honduras es la primera muestra de lo que sostenemos. 

En su momento, el narco gobierno de Uribe Vélez, quien contó en su haber con el exterminador de indios (cuatro millones de desplazados), cumplió fielmente su papel de marioneta del imperio, permitiendo que fuera violentada la soberanía del país neogranadino a objeto de ser concentradas varias bases militares desde las cuales se pone en peligro la estabilidad de la Región y soberanía de los países que hacen frontera con la Patria de Santander. La excusa para militarizar la región fue que Chávez y sus pares integrantes de la ALBA ponían en peligro la estabilidad e intereses geopolíticos y geoestratégicos de USA en su antiguo patio trasero. Al respecto, la prensa internacional que como sabemos está en manos de la oligarquía mundial, se hicieron y se hacen eco de esas campañas de propagandas made the USA (Guerra de IV Generación), para las próximas guerras ahora de Obama.  Honduras es la primera muestra de lo que sostenemos.

La Historia
1. Vietnam (1964-1975):
  • Mentira mediática. El 2 y el 3 de agosto Vietnam del Norte ataca dos barcos estadounidenses en el Golfo de Tonkin. Lo que se supo después es que dicho ataque fue un invento; nunca existió.
  • Objetivo real: Impedir la independencia de Vietnam y mantener la dominación estadounidense en la Región.
  • Consecuencias: Millones de víctimas; malformaciones genéticas (agente naranja), enormes problemas sociales.
2. Granada (1983):
  • Mentira mediática. Se acusa a la pequeña Isla caribeña de construir una base militar con los cubanos con lo que ponían en peligro la vida de médicos estadounidenses. Lo que supimos después es que era falso el supuesto de la Casa Blanca. El presidente Reagan fabricó el pretexto de cabo a rabo. Venezuela (gobierno del ex Presidente, Luis Herrera Campíns), adquiere aviónica norteamericana –F16- y se suma a la geopolítica de la administración Reagan a los fines de detener la “expansión” cubano comunista en el Caribe.
  • Objetivo real: Impedir las reformas sociales y democráticas del gobierno socialista del Primer Ministro, Bishop (que fue asesinado).
  • Consecuencias: Represión brutal y restablecimiento de un gobierno proclive a la influencia de Washington.
3. Panamá (1989):
  • Mentira mediática: La invasión tendría por objeto detener al presidente Noriega por tráfico de drogas. Lo que supimos después fue que Noriega era un hombre de la CIA y se les puso nacionalista (como Marcos Pérez Jiménez en Venezuela y otros dictadores por ellos impuestos), reclamando soberanía sobre El Canal de Panamá una vez acabara la concesión que le permitía a USA el control del Canal previamente iniciado por el Gral. nacionalista, Omar Torrijos, muerto “misteriosamente” en un accidente aéreo. Como sabemos, él ya era intolerable para los Estados Unidos.
  • Objetivo real: Mantener el control estadounidense en esta importante vía interoceánica y de comunicación estratégica.
  • Consecuencias: Los bombardeos estadounidenses mataron entre 2.000 y 4.000 civiles, ignorados por los medios de comunicación. Arrase total del Barrio Popular, El Chorrillo; crimen ignorado totalmente por la media mundial.
4. Iraq (1991):
  • Mentira mediática: Los Iraquíes violaban los derechos humanos y para colmo, habían robado las incubadoras de la maternidad de Kuwait City. Lo que supimos después fue que lo anterior había sido un show montado por una agencia publicitaria pagada por el emir de Kuwait, Hill & Knowlton, quienes en un estudio en México montaron la trama publicitaria.
  • Objetivo real: apoderarse del petróleo e impedir que se convirtieran en un fuerte resistente que les permitiera independizarse de EEUU.
  • Consecuencias: Innumerables ví­ctimas de la guerra de ocupación que a la fecha suman más de un millón.
5. Somalia (1993):
  • Mentira mediática: Se produce una intervención militar por carácter humanitario y aparece en escena la empresa norteamericana, Bernard Kouchner como héroe que abanderó la intervención humanitaria Lo que supimos después fue que cuatro trasnacionales del petróleo habrían adquirido la cuarta parte del subsuelo somalí rico en petróleo.  
  • Objetivo real: Controlar una región rica en petróleo y estratégica militarmente para USA.
  • Consecuencias: Como consecuencia del control americano Somalia es sometida a un caos interminable con miles de muertos y desaparecidos cuya cifra hoy aun se desconoce.
6. Bosnia (1992 - 1995):
  • Mentira mediática: Las empresas estadounidenses, Ruder Finn y Bernard Kouchner ponen en escena supuestos campos serbios de exterminio. Lo que supimos después fue que, Ruder Finn y Kouchner mintieron ya que lo que existía eran campos de prisioneros para intercambios. El presidente musulmán, Izetbegovic, lo reconoció.
  • Objetivo real: acabar con los vestigios de la ex Yugoslavia de Tito que se colocaban demasiado a la izquierda; eliminar su sistema social pro socialista y permitir que esa Región quedara sometida a los intereses de las multinacionales; controlar el Danubio y las rutas estratégicas hacia los Balcanes.
  • Consecuencias: Cuatro años de una guerra étnica atroz para todas las nacionalidades (musulmanes, serbios, croatas), provocada por Berlín y prolongada por Washington.
7. Yugoslavia (1999):
  • Mentira mediática: Los serbios cometen un genocidio sobre los albaneses de Kosovo y lo que supimos después fue que todo era una invención pura y simple de la OTAN, como reconoció después, Jamie Shea, su portavoz oficial.
  • Objetivo real: Imponer la dominación de la OTAN sobre los Balcanes, y su transformación en policí­a del mundo; instalando una base militar estadounidense en Kosovo que permitiría controlar su entorno y periferia.
  • Consecuencias: Más de dos mil ví­ctimas de los bombardeos de la OTAN y una limpieza étnica en Kosovo producida por las fuerzas paramilitares “UCK”, de ultra derecha, protegida de la OTAN y USA.
8. Afganistán (2001):
  • Mentira mediática: Bush pretende vengarse sobre los hechos ocurridos el 11-S y capturar a Bin Laden;  lo que se supo después es que nunca existió la red (Al Qaeda). En cualquier caso, los talibanes habí­an propuesto extraditar a Bin Laden.
  • Objetivo real: Controlar militarmente del centro estratégico de Asia para construir un oleoducto que permitiera fiscalizar el suministro energético del sur de Asia.
  • Consecuencias: Una larga ocupación y un gran incremento de la producción y tráfico de opio.
 9.. Iraq (2003):
  • Mentira mediática: Sadam Husseim posee peligrosas armas de destrucción masiva, según afirmaciones del Gral. Colin Powell a la ONU, con presuntas pruebas de inteligencia en mano. Lo que supimos después fue que la Casa Blanca ordenó a sus servicios de inteligencia, falsificaran o fabricaran las pruebas de las armas químicas.
  • Objetivo real: Controlar todo el petróleo y chantajear a sus rivales: Europa, Japón y China.
  • Consecuencias: Iraq es hundida en la mayor de las crueldades; mujeres y niños abusados y relegadas a la mayor sumisión y el oscurantismo. Más de un millón de muertos hasta ahora. Robo, destrucción y desaparición de documentos de una de las bibliotecas más grandes e importantes de la humanidad.
10. Venezuela - Bolivia – Honduras – Ecuador – Cuba – Nicaragua (de 2002 a 2009):
  • Mentira mediática: Chávez y junto a él todos los Presidentes, Jefes de Estado y Líderes Regionales miembros de la ALBA apoyan el terrorismo y el narcotráfico. Importa armas para hacer la guerra. Son dictadores.
  • Objetivo real: No permitir que los pueblos y sus gobiernos elaboren y consoliden propuestas emancipadoras a objeto de romper la dependencia histórica de nuestros pueblos con el imperialismo yanqui. Las multinacionales estadounidenses quieren el control del petróleo y demás recursos existentes tanto en Venezuela como en toda América Latina. Tienen miedo de la liberación social que se produce y la profundización de la democracia que experimenta el Continente.
  • Lo que ya sabemos: Es que ya se han sembrado varias mentiras mediáticas. Por ejemplo, antes del golpe del 11 de abril, Chávez habría ordenado disparar contra su pueblo. Seguidamente, Chávez es antisemita; es militarista y la satanización continuará hasta que llegue la hora escogida como ocurrió con el Presidente Manuel Zelaya y se prepara en contra del Presidente Correa.
  • Consecuencias: Washington libra una guerra global contra el Continente: golpes de Estado, sabotajes económicos, chantajes, establecimiento de bases militares cerca de las riquezas naturales a los fines de amedrentar a los pueblos por querer ser libres.
   Conclusiones. Todas las guerras van precedidas y justificadas por una gran mentira mediática. Para impedir las guerras imperialistas es imprescindible desmontar internacionalmente las mentiras de ellos cuanto antes y divulgar de la forma más amplia posible, sus aberraciones. 

 Elaborado por: Manuel José Montañez lanza
Politólogo e Internacionalista Venezolano
Magister en seguridad y Defensa


    “Por una conciencia Socialista, dejémonos de guardar silencio”