sábado, 6 de octubre de 2012

Discurso del Dr. José D. Choquehuanca



“Lo cuentan las voces de los que se resisten” 

Cartas históricas 

El Día Histórico: 4 de agosto de 1825

Discurso del Dr. José D. Choquehuanca

El libertador Simón Bolívar, en viaje del Bajo al Alto Perú, llegó a Arequipa en mayo de 1825; y de esta ciudad pasó directamente al Cuzco, donde con fecha 20 de julio trazó la ruta que debía seguir para llegar a Chuquisaca. El itinerario señaló como lugares de tránsito, en las provincias de Arequipa y Puno, los pueblos de Santa Rosa, Ayaviri, Pucará, Lampa, Cavanillas, etc.

En el pueblo de Azángaro, a tres leguas de Pucará, vivía a la sazón una familia de apellido Choquehuanca. Esta familia era de origen alto peruano y descendía de don Gregorio Choquehuanca, canónigo de la Catedral de Chuquisaca y de su hermano, don Roque Choquehuanca, que ambos constituían el tronco principal de aquella.

El canónigo había tenido un hijo en doña María Mercedes Béjar y León, en 1789 llamado José Domingo. El 3 de julio de 1814 murió el canónigo Choquehuanca y legó sus bienes, que eran cuantiosos, y su hermosa biblioteca, avaluada en cuatro mil pesos, a su referido hijo José Domingo, haciéndolo aparecer como si fuese hijo de su hermano Roque, y por consiguiente como “sobrino suyo”. 

Don José Domingo, mozo hábil, inteligente y vivaracho, y amante del estudio, se dedicó con ahínco a instruirse en Chuquisaca, y ambicioso de “correr el mundo” se trasladó en 1818 al Cuzco, en cuya Universidad se graduó de doctor en leyes. Después de algún tiempo fue a radicarse al pueblo de Azángaro, y allí le sorprendió la noticia del arribo del libertador Bolívar al próximo pueblo de Pucará el 1° de agosto de 1825.

Los vecinos de Azángaro, deseando conocer personalmente al Libertador y admirarlo de cerca, organizaron una expedición al pueblo de Pucará, comisionaron al doctor José Domingo Choquehuanca, que era el más capacitado entre todos ellos, para que pronunciase el discurso o la “arenga” de bienvenida.

El 2 de agosto los sencillos vecinos de Azángaro se presentaron ante Bolívar en su alojamiento de Pucará. Se desprendió del grupo el Dr. Choquehuanca, y con ademán respetuoso dijo las siguientes palabras: 

“Quiso Dios, de salvajes, formar un gran imperio, y creó a Manco Capac; pecó su raza y mandó a Pizarro. Después de tres siglos de expiaciones, ha tenido piedad de la América y os ha creado a vos. Sois pues el hombre de un designio providencial; nada de lo hecho atrás se parece a lo que habéis hecho; y para que alguno pueda imitaros, será preciso que haya otro mundo para libertar..... Habéis fundado cinco repúblicas, que en el inmenso desarrollo a que están llamadas elevarán vuestra grandeza, donde ninguno ha llegado. Vuestra fama aumentará así como aumenta el tiempo con el transcurso de los siglos, y así como crece la sombra cuando el sol declina”.

Esta lacónica pero expresiva arenga, que en Bolivia es desconocida, en el Perú fue antes y lo es ahora mismo considerada como una de las piezas históricas de grande mérito, y que no sólo ha merecido elogiosos comentarios de los escritores y de los hombres públicos de aquella nación, sino que ella ha sido esculpida en el mármol para enviarla a la tumba de Bolívar en Caracas…

Aún más. El mismo Gobierno peruano ha subvencionado al municipio de Pucará para que celebre solemnemente el centenario de la arenga, el 2 de agosto. 

Ya en 1921, el Ministro Germán Leguía y Martínez, en el discurso que pronunció en un acto oficial realizado en honor del Libertador, se refirió a la arenga de Choquehuanca en los siguientes términos: 

“Para ensalzarle cumplidamente (a Bolívar) hay que reproducir la frase única y concisa de Choquehuanca, “el sacerdote desconocido”, surgiendo a la celebridad del rincón ignorado de una aldea: “CRECERÁ VUESTRA GLORIA COMO CRECE LA SOMBRA CUANDO EL SOL DECLINA”… 

Luis S. Crespo

EL DIARIO, 2 de agosto de 1925.
gonzalocrespo30@gmail.com

    “Por una conciencia Socialista, dejémonos de guardar silencio”

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